Desde la sede de la UNESCO en París, el presidente municipal de San José de Iturbide defendió un modelo de desarrollo basado en la paz, la sostenibilidad y la participación ciudadana, en un momento en que las ciudades intermedias ganan protagonismo en la gobernanza mundial.

PARÍS — A más de 9.000 kilómetros del Bajío mexicano, en una de las salas de conferencias de la UNESCO, Edgar Manuel Montes de la Vega hablaba sobre una ciudad que durante décadas había permanecido lejos de los grandes debates internacionales. Frente a alcaldes europeos, expertos en urbanismo y representantes de organismos multilaterales, el presidente municipal de San José de Iturbide defendía la idea de que las soluciones a los problemas del siglo XXI pueden nacer también en municipios alejados de las capitales.

Su intervención en el 10.º Foro Global de Ciudades Sostenibles Agenda 2030, celebrado en París, convirtió al alcalde guanajuatense en una de las voces mexicanas presentes en un encuentro que reunió a líderes locales de América Latina y Europa para discutir el futuro de las ciudades.

La elección del escenario no era menor. La sede mundial de la UNESCO, construida en la posguerra como símbolo del diálogo entre las naciones, se ha transformado en uno de los principales espacios donde se debaten las políticas relacionadas con el desarrollo humano y la sostenibilidad. Y fue allí donde Manuel Montes de la Vega presentó la experiencia de San José de Iturbide, un municipio de más de 80.000 habitantes ubicado en el noreste del estado de Guanajuato, considerado una puerta estratégica entre el Bajío y el centro del país.

Con una economía impulsada por la actividad industrial y manufacturera, la ciudad se ha convertido en uno de los polos de crecimiento de la región. Empresas nacionales y extranjeras han encontrado en San José de Iturbide un punto clave dentro del corredor económico del Bajío, una de las zonas con mayor dinamismo económico de México. Sin embargo, para Montes de la Vega, el crecimiento económico por sí solo no garantiza el desarrollo.

Su propuesta, expuesta en París, parte de una visión más amplia: construir una ciudad capaz de combinar competitividad, cohesión social y cultura de paz.

DEL AULA A LA POLÍTICA

Abogado de profesión, especialista en Derecho Corporativo, maestro en Derecho y doctor en Administración, Manuel Montes de la Vega construyó una trayectoria vinculada a la academia y a la investigación antes de incursionar en la política. Durante años desarrolló proyectos relacionados con la educación, la prevención de la violencia y el fortalecimiento de la participación ciudadana.

Su discurso público ha estado marcado por una idea recurrente: la necesidad de fortalecer las instituciones locales como herramienta para combatir la desigualdad y generar mejores condiciones para el desarrollo humano.

Militante del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), logró consolidarse como una de las nuevas figuras políticas de Guanajuato, una entidad históricamente dominada por otras fuerzas políticas. Su victoria en las elecciones municipales de 2024 representó un cambio significativo para San José de Iturbide y lo llevó a encabezar una administración enfocada en la gobernanza, la paz social y el desarrollo económico.

Desde el inicio de su mandato ha impulsado una agenda que busca fortalecer la identidad comunitaria, promover la inversión y construir mecanismos de participación ciudadana.

EL ALCALDE Y LA NUEVA DIPLOMACIA DE LAS CIUDADES

La presencia de Montes de la Vega en la UNESCO reflejó una transformación silenciosa que atraviesa la política internacional.

Durante gran parte del siglo XX, los asuntos globales eran competencia exclusiva de presidentes y cancilleres. Hoy, sin embargo, las ciudades han adquirido un peso creciente en temas como cambio climático, movilidad, inclusión y desarrollo sostenible. Los alcaldes se han convertido en actores de una nueva diplomacia, construyendo alianzas internacionales y posicionando a sus territorios en un mundo cada vez más interconectado.

En París, el alcalde mexicano compartió experiencias con líderes locales de distintos países y participó en las discusiones sobre los retos que enfrentan las ciudades en un escenario marcado por la crisis climática, la transformación tecnológica y las crecientes desigualdades sociales.

Su mensaje estuvo centrado en la necesidad de construir sociedades más humanas y resilientes, capaces de responder a las exigencias del siglo XXI sin perder de vista la cohesión social y la cultura de paz.

UNA CIUDAD DEL BAJÍO EN EL DEBATE GLOBAL

Para San José de Iturbide, la participación de su alcalde en uno de los principales foros internacionales sobre sostenibilidad significó mucho más que una representación institucional.

Fue la oportunidad de proyectar una ciudad cuya historia ha estado ligada al trabajo, la industria y la transformación económica, pero que ahora aspira a ser reconocida también por su visión de futuro.

En la Sala IX de la UNESCO, donde se discutieron estrategias para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, Manuel Montes de la Vega defendió la idea de que las ciudades medianas tienen un papel determinante en la construcción del mundo que viene.

By Unidad Investigativa

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